© Dr. José A. Callejón.
Publicado en D-Lejitos
El Ayuntamiento de Dalías ha publicado en su web institucional un mensaje que reza “Estamos con Ceuta”. A primera vista podría parecer un gesto de solidaridad, pero la ambigüedad del lema abre más interrogantes que certezas. En un momento político especialmente delicado, donde la crispación se utiliza como herramienta partidista, los mensajes institucionales deberían ser precisos, responsables y transparentes. Este no lo es.
Cuando una institución pública afirma “estamos con Ceuta”, no termina de especificar cómo, ni con qué Ceuta. ¿Con la ciudadanía ceutí que vive una situación compleja? ¿Con el Gobierno de España, que gestiona la crisis? ¿Con el discurso de la derecha que intenta convertir Ceuta en un arma política? ¿Con quienes difunden bulos y criminalizan a menores migrantes que llegan solos y desamparados?
Lo más grave es que la web del Ayuntamiento no menciona a quienes más necesitan el apoyo, los niños migrantes; menores que llegan sin familia, sin recursos y sin protección. Decir “estamos con Ceuta” sin decir “estamos con los niños que Ceuta no puede atender sola” es, como mínimo, una forma de frialdad institucional que contradice cualquier discurso de humanidad impropia en gente tan cristiana.
Esa falta de claridad permite que cada cual interprete el mensaje según su sesgo, y eso es exactamente lo contrario de lo que debe hacer un ayuntamiento, que debiera informar, y no confundir, dado que el contexto local también importa.
Dalías está a punto de iniciar sus fiestas en torno al Cristo, un momento en el que los cargos políticos y/o cofrades presumen de hospitalidad, convivencia y tradición. Así que resulta llamativo que, en ese marco, el Ayuntamiento, gobernado por el Partido Popular, opte por un mensaje que muchos vecinos interpretan como alineado con la estrategia de confrontación de la derecha nacional, que parece haber descubierto un filón tras intentar desgastar al Gobierno en vano durante todo el año, adelantándose en primicia incluso a procesos judiciales, a veces absurdos. Tanto ruido para ver al final, a un Feijóo que teme acabar como Casado si denuncia la gestión corrupta y escandalosa de Ayuso en la Comunidad de Madrid.
Intención de voto a finales de agosto, se ponga como se ponga 'Ama Rosa'No son pocos los analistas que señalan que la tensión migratoria en Ceuta no puede entenderse sin el contexto internacional. Según esa lectura compleja, Estados Unidos e Israel mantienen una hostilidad abierta hacia el Gobierno de Sánchez y buscan debilitarlo en el plano internacional por su solidaridad con Palestina en el conflicto de Gaza. Se cree que estos están detrás alentando a su vasallo Marruecos a colapsar mediante episodios como la llegada masiva de migrantes este verano a Ceuta y Melilla. Sea cual sea la interpretación, lo cierto es que el Ayuntamiento lameculos de Dalias se limita a repetir un lema vacío que no ayuda a nadie.
Insisto, es contradictorio que el PP presuma de devoción al Cristo de la Luz y de fe ciega en la figura del Padre Turbio, símbolos de caridad, acogida y solidaridad. Y que, sin embargo, en la web del Ayuntamiento no haya optado por un mensaje claro de apoyo humanitario a los menores migrantes, sino por la frase excluyente que la derecha fascista está usando para, cito textualmente a un orco, «pescar y/o cazar a niños y meterlos en la furgoneta para deportarlos por invasores». Una derecha que siempre ha ignorado a Melilla y Ceuta, y que de repente, le importa mucho muchísimo y está haciendo todo lo posible por bloquear la acogida y adopción de esos niños y niñas en otras Comunidades de España. Los patriotas se están presentando a Ceuta en yate, otros acuden a caballo, y hasta el mierda del Aznar ha venido a eso de "el que pueda hacer…"
📺 Ver vídeo del recibimiento a Aznar en D-Lejitos: https://delejitos.wordpress.com/2026/09/02/el-ayuntamiento-devoto-de-dalias-y-su-apoyo-cinico-a-ceuta-que-no-ayuda-a-nadie/
Si la alcaldía de Dalías quiere proyectar hospitalidad y coherencia con sus causas religiosas, debería evitar mensajes que puedan asociarse a posiciones políticas racistas y que hasta criminalizan a menores migrantes o se alinean con intereses geopolíticos ajenos a la realidad local. En España, como ya he mencionado, el clima político está marcado por los intentos de deslegitimación del Gobierno, campañas mediáticas coordinadas y declaraciones incendiarias de líderes de la derecha más recalcitrante y casposa. Y en ese escenario, un ayuntamiento debería ser especialmente cuidadoso, defender, en definitiva, un modelo de respeto a los derechos humanos.
Las comidas continuas que el alcalde de Dalías organiza para sobornar a los grupos sociales del municipio no llegarán nunca a los niños migrantes de Marruecos, porque no votan. Es una lastima, pues son esos niños y niñas quienes realmente necesitan los merengues de un pueblo que tiene el récord en Andalucia, de quemar más dinero para dejar boquiabierto a un muñeco; y de poseer la tasa más alta de diabetes por metro cuadrado (esto en Europa).
© Dr. José A. Callejón