© Dr. José A. Callejón
fuente: D-Lejitos
Post patrocinado por profesores sometidos del Departamento de Informática del IES Murgi El Ejido.
Leer poema con notas de autor
https://delejitos.wordpress.com/2026/02/14/la-mamada/
En el almacén de frutas
se pierde entre los palets
cuando empieza la jornada,
de hipopótamo un buche ves.
Van de control menesteres
reportes hace, cuidado;
publica selfies en redes
con bata blanca ‘operando’ [1].
Se dice: —Esta campaña sí,
me ascienden, me felicito
porque a otro nivel subí
tras follarme a seis peritos…
Pero el destino travieso
tenía, veréis, mejor plan;
puntual un carretillero
a cámara acude al ritual.
—¡Feliz fresco amanecer!
¡Ya es San Valentín, Omaima!
Haz como que rezas. ¿Crees?
Vibrisas de ella afeitadas
con Palmolive y Gilettete
hubieran visto gargajo
que enfoca el iPhone de él…
—Chupa. —Si que eres merecido.
Sólo un besillo… A veerrgh... [2]
Tragó, y lamió lo insurrecto
(los huevos le hacían collar)
como a quien posee en secreto
maquinación de Shayṭān;
más tras su empacho ramero
profunda pronunció esto:
—No te cobro la mamada
si me escribes de amor versos.
Te oí Omaima en cuclillas
‘peyendo’ [3] fofa tus bragas.
Para escucharte tú, apretabas
con el cogote hacia hormigas.
Te oí eructar sin clavo [4]
mientras de mí te alejaste.
De amigdalitis, de arcadas,
te hago el justificante [5].
© Dr. José A. Callejón
Leer poema con notas de autor
https://delejitos.wordpress.com/2026/02/14/la-mamada/